Hay mañanas que empiezan como cualquier otra y, de repente, se convierten en una aventura. Eso es justo lo que vivimos hace unos días en Residencial Castellón, cuando nuestra casa se transformó en un barco pirata sin necesidad de levar anclas ni salir al mar. Solo hicieron falta un buen cuento, unos invitados muy especiales y muchas ganas de soñar.
Una autora a bordo: Teresa Salvador
Tuvimos el placer de recibir a Teresa Salvador, autora de «Nacho y el tesoro pirata», que se acercó a la residencia para compartir con nosotros su historia. Escuchar un cuento de la mano de quien lo ha escrito tiene algo único: cada palabra llega con la emoción con la que fue imaginada, y eso se nota en la forma de contarlo.
Nuestros residentes siguieron la aventura con atención, entre sonrisas, comentarios y alguna que otra exclamación cuando la trama se ponía emocionante. Porque los cuentos no tienen edad: nos acompañan de niños, nos hacen compañía de mayores y siempre consiguen despertar esa parte de nosotros que nunca deja de imaginar.
Piratas de verdad: la visita de la Colla el Bacalao
Y como toda buena historia pirata necesita su tripulación, Teresa no vino sola. La acompañaron dos piratas de la Colla el Bacalao, que llenaron la mañana de color, simpatía y mucho ambiente marinero. Su presencia hizo que el cuento saltara del papel a la sala y que todos nos sintiéramos, por un rato, parte de la expedición en busca del tesoro.
Fue una mañana pensada para:
Dejar volar la imaginación: viajar a islas lejanas y mares abiertos sin movernos de nuestro salón.
Compartir y conversar: comentar la historia, reír juntos y recordar los cuentos que nos contaban de pequeños.
Abrir la casa a la comunidad: recibir a personas de nuestro entorno que vienen a regalarnos su tiempo y su talento.
El mejor tesoro
Al final de la aventura, quedó claro que el verdadero tesoro no estaba escondido en ningún cofre. Estaba en la sala, en las risas compartidas y en la ilusión con la que todos vivimos la mañana.
«El mejor tesoro es disfrutar de momentos así juntos.»
Desde Residencial Castellón queremos dar las gracias de corazón a Teresa Salvador y a la Colla el Bacalao por compartir con nosotros su tiempo, su energía y su ilusión. Visitas como esta nos recuerdan lo importante que es seguir creando, escuchando y disfrutando de las pequeñas grandes historias del día a día. ¡Os esperamos de vuelta para la próxima aventura! 💙


