Hay actividades que se quedan grabadas por lo que se crea y, sobre todo, por con quién se crea. Esta semana, nuestros residentes de Residencial Castellón fueron al Porcar para realizar un trencadís junto a los alumnos de 6.º del colegio Carles Salvador. Una experiencia compartida llena de creatividad, aprendizaje y muy buenos momentos. 🎨
El trencadís, un arte hecho a base de piezas
El trencadís es una técnica de mosaico muy ligada a nuestra tierra, que consiste en componer formas y dibujos con fragmentos de cerámica de distintos colores. Cada pieza, por pequeña que sea, encuentra su lugar y aporta algo al conjunto. Precisamente por eso es una actividad ideal para hacer en equipo: nadie lo completa solo, y el resultado final es fruto del trabajo de todos.
Pequeños y mayores, trabajando juntos
Durante la actividad, niños y mayores compartieron mesa, ideas y manos. Unos aportaron energía y ganas de descubrir; otros, paciencia, experiencia y mucha conversación. Entre todos fueron dando forma a algo único, pieza a pieza.
Los encuentros intergeneracionales como este aportan mucho a ambas partes:
Creatividad: expresarse a través del arte y del color, sin prisas y sin juicios.
Estímulo cognitivo y motriz: seleccionar, encajar y colocar piezas ejercita la atención, la coordinación y la motricidad fina.
Aprendizaje mutuo: los mayores transmiten su experiencia y los pequeños comparten su forma de ver el mundo.
Vínculos: romper la distancia entre generaciones y crear recuerdos en común.
Cuando se mezclan generaciones
En nuestra residencia creemos en el valor de abrirnos a nuestro entorno y compartir actividades con la comunidad. Ver a nuestros residentes rodeados de niños, riendo y creando juntos, nos recuerda que la edad no es una barrera para aprender, enseñar y disfrutar.
Porque cuando se mezclan generaciones… pasan cosas muy bonitas.
Queremos dar las gracias a los alumnos de 6.º del Carles Salvador por su ilusión, su cariño y por hacer de esta actividad algo tan especial. ¡Ha sido un placer crear con vosotros! 💛



