En Castellón, marzo huele a pólvora, suena a dolçaina y sabe a rollitos. Las fiestas de la Magdalena son una parte muy importante de nuestra cultura y de los recuerdos de nuestros mayores, por eso en Residencial Castellón quisimos vivirlas intensamente, sin salir de casa. Durante estos días preparamos diferentes actividades para animar a nuestros residentes a disfrutar de las fiestas, compartir momentos y recordar las Magdalenas de toda la vida. 🎉
¡Nuestro particular Mesón de la Tapa!
Como no podía ser de otra manera, montamos nuestro propio Mesón de la Tapa. Un espacio para picar algo, brindar y charlar en buena compañía, como se hace en las fiestas. 🤩
La música, pilar de nuestras fiestas
La música es uno de los pilares fundamentales de nuestras fiestas y de nuestra cultura. Por eso nos hizo muy felices recibir la visita del CEA de la Avenida del Mar, que llenó la residencia de música y alegría. Gracias por compartir con nosotros un rato tan bonito.
¡Menuda mascletà!
Tampoco podía faltar la mascletà. Eso sí, a nuestra manera: una mascletà con globos y bombetas (petardos) con la que lo pasamos en grande y animamos las fiestas. Ruido, risas y mucho color para vivir la Magdalena con todos los sentidos. 🙌
Rollitos y platos magdaleneros
Y como las fiestas también se celebran en la mesa, preparamos nuestros rollitos magdaleneros, el dulce típico de estas fechas, y disfrutamos de platos magdaleneros para saborear la tradición.
Vivir las fiestas en la residencia aporta mucho a nuestros mayores:
Memoria y emoción: la música, los sabores y los sonidos de la Magdalena despiertan recuerdos de toda una vida.
Participación: cada actividad invita a implicarse, preparar y disfrutar juntos.
Convivencia: residentes, familias, equipo y visitantes compartiendo la fiesta.
Identidad: mantener vivas las tradiciones de nuestra tierra.
Porque la Magdalena se vive, se recuerda y se comparte.
Gracias a todas las personas que hicieron posibles estos días tan especiales. ¡Visca la Magdalena! 💚



