En Residencial Castellón creemos que la música tiene un poder único: el de transformar espacios y, sobre todo, el de darles alma. Recientemente, nuestra casa se ha llenado de una armonía nueva y muy especial gracias a una iniciativa que nos ha robado el corazón.
Pianos Vius: Música que recupera la vida
Hoy tenemos el honor de acoger la iniciativa de Pianos Vius, una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a devolver la vida a pianos olvidados. Su misión es hermosa y sencilla: rescatar instrumentos para que vuelvan a sonar donde más pueden emocionar, ya sea en plazas, centros culturales o, como en este caso, en nuestro centro.
Este piano no es solo un mueble; es un instrumento con historia que llega a un espacio lleno de vida. Es una invitación abierta para todos nosotros a parar, escuchar y disfrutar del presente.
Un momento mágico: El concierto del 27 de diciembre
Pero un piano solo cobra vida cuando alguien lo toca, y el pasado 27 de diciembre vivimos un momento que difícilmente olvidaremos. No fue solo un concierto; fue un encuentro de talento y sensibilidad que nos emocionó a todos.
Tuvimos el inmenso placer de contar con Juan Andrés de la Torre, pianista y compositor, quien no vino solo a tocar para nosotros, sino a compartir el escenario con una protagonista muy especial: nuestra residente Araceli Gil.
-
Talento sin edad: Ver a Juan Andrés y a Araceli deleitarnos juntos con un maravilloso concierto fue la prueba de que la pasión por la música no entiende de años.
-
Conexión pura: Cada nota que salía de sus manos llenaba el salón de recuerdos e ilusión. Fue un diálogo entre dos generaciones unidas por el teclado.
-
Emoción a flor de piel: Para los residentes y familiares presentes, ver a una compañera como Araceli brillar junto a un profesional fue un motivo de orgullo y alegría inmensa.
“Residencial Castellón: donde la música no solo se escucha, sino que encuentra un verdadero hogar.”
Un piano para todos
La llegada de este piano de la mano de Pianos Vius y su estreno con Juan Andrés y Araceli marca el inicio de una nueva etapa musical en nuestra residencia. Queremos que estas teclas sigan sonando, que sigan contando historias y que sigan siendo el punto de encuentro para momentos tan mágicos como el que vivimos aquel diciembre.



