Dicen que la Navidad no es un momento, sino un sentimiento. En nuestra residencia, ese sentimiento empezó a fraguarse justo después de Halloween, cuando guardamos las calabazas para sacar los pinceles, la arcilla y, sobre todo, mucha ilusión.
Decoración “100% cosecha propia”
Este año hemos querido que nuestro árbol de Navidad cuente una historia: la nuestra. Por eso, decidimos que la decoración fuera totalmente artesanal.
Nuestros residentes se convirtieron en artistas por unos días, poniendo las manos en la arcilla para dar forma a cada adorno. El proceso ha sido un regalo en sí mismo:
Modelado: Creamos lazos y figuras únicas con nuestras propias manos.
Color: Pintamos cada pieza con mimo, eligiendo los tonos que más nos gustan.
El resultado: Un árbol precioso donde cada bola y cada lazo representan un ratito compartido y una ilusión diferente.
“Porque lo mejor de estas fechas no es lo que colgamos del árbol, sino los momentos que vivimos mientras lo creamos.”
Ritmo, tradición y alegría: La visita de la Tuna
La Navidad también suena a música. Hace unos días, tuvimos el enorme placer de recibir a la Tuna de Magisterio de Castellón. Fue una visita de esas que te recargan las pilas: cantamos las canciones de siempre, bailamos y compartimos anécdotas con estos jóvenes tan entusiastas. ¡Gracias por traernos tanta alegría!
Una visita real muy especial: Nuestras Reinas Magas
Para cerrar las fiestas por todo lo alto, celebramos nuestra propia Cabalgata especial. Tuvimos el honor de recibir a nuestras Reinas Magas, quienes llenaron la residencia de magia y sonrisas.
Como no podía ser de otra manera, sus majestades premiaron a quienes mejor se portaron con el regalo más dulce: ¡chocolate! Fue el broche de oro perfecto para unas semanas inolvidables.
Coral Castalia
Un agradecimiento de corazón
Queremos dar las gracias a todas las personas y colectivos que nos habéis visitado estos días. Gracias por vuestro tiempo, por vuestro cariño y por hacer que nuestros mayores se sientan tan queridos.



